Mirta Flores de 32 años de edad es originaria de Danlí, El Paraíso. Es pasante de la carrera de Trabajo Social en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Actualmente reside en la residencial Hamburgo de Tegucigalpa.

Ella comenzó su emprendimiento en junio del 2020, dado que, en esos momentos se encontraba realizando su práctica profesional de Trabajo Social, en la ciudad de Choluteca. Fue en ese momento que al verse sin una fuente de ingresos y sin empleo, pues, para realizar su práctica, había renunciado a su trabajo, y a raíz de la pandemia tuvo que retornar a Tegucigalpa, por el confinamiento.

Al verla en esa situación, una amiga que reside en Estados Unidos, le ofreció ayuda para que pudiera generar ingresos mediante la venta de productos de higiene personal y belleza. De esta manera la joven comenzó vendiendo productos a sus familiares, amigos cercanos y vecinos, quienes la han

recomendado a través de la red social de mensajería más usada en nuestro país, WhatsApp.

Gracias a todo eso, ahora ella tiene su propia cartera de clientes. Confesó que, aunque al principio no fue fácil porque el confinamiento le dificultaba realizar casi todas las entregas. Sin embargo, ella afirma que es necesario buscar los mecanismos de expansión, y que las redes sociales y los clientes actuales son la mejor carta de presentación para expandir el negocio.

Actualmente realiza sus ventas por pedidos a través de WhatsApp.

A pesar de que para Mirta el emprendedurismo, no ha sido fácil, porque ella no contaba con los recursos económicos para emprender, supo aprovechar la oportunidad que su amiga le ofrecía, y a medida fue colocando el producto con sus clientes, y reuniendo el capital, pudo capitalizarse para pagarle a su amiga y seguir con su emprendimiento.

cansarse de hacerlo, pues cada fracaso es una experiencia más para hacerlo mejor cada día.